El estoicismo de
Marco Aurelio
está a años luz del
estoicismo moderno.
Hace tiempo descubrí algo:
El estoicismo moderno no es más que otra sección dentro del estante de autoayuda.
¿Qué significa eso? Que si quieres darle sentido a tu vida, vivir plenamente, sin frustraciones, sin angustias, sin sufrimiento innecesario, debes cerrar los libros de estoicismo moderno y ponerte a leer cosas de adultos.
Esa es la verdad, muchacho.
Piénsalo.
¿Qué pudo fortalecer a Marco Aurelio frente a plagas, rebeliones, traiciones y duelos?
¿Qué pudo hacer a Séneca un filósofo eterno curándole el temor de morir a manos del loco Nerón?
¿Qué pudo guiar a Epicteto a soportar la esclavitud hasta convertirse en uno de los mejores maestros de la historia?
¿Qué hizo fuerte su mente y sereno su espíritu? ¿Acaso fue el estoicismo moderno? No, ellos eran fieles a la doctrina original del estoicismo. Ellos vivían el estoicismo clásico.
Y eso es lo que aprenderás aquí.
El estoicismo de hoy apunta a músculos, sexo y ambición. ¿Acaso estas cosas dan sentido a la vida? Solo si eres necio.
El estoicismo enseña el dominio propio sin vanidad, no ir al gimnasio a subir fotitos con una frase de Marco Aurelio.
El estoicismo es la superación de los placeres, no va de ser dirigido por tu entrepierna.
El estoicismo enseña a tener confianza en uno mismo para ser suficiente teniendo mucho o poco, comiendo caviar o pan duro. No tiene nada que ver con ganar millones o tener un Porsche.
Muchacho, mientras más tiempo pases engañado, más te dolerá despertar de tu engaño; que la mayoría de gente persigan estas cosas no significa que sean buenas. Lee que decía Epicteto sobre lo más importante:
“Es más importante curar el alma que el cuerpo; mejor morir que vivir indignamente.”
—Epicteto (Frag.32)
En una sola frase, muchacho, ¿qué enseña el estoicismo clásico? Una cosa seria, pero olvidada o, mejor dicho, enterrada:
cultivar la salud del espíritu.
Y ojo, aquí no me refiero a cargar piedrecitas a la luz de la luna o alinearte los chakras. No, nada que ver.
Ser estoico es ser racionalmente espiritual. Es utilizar tu razón, tu inteligencia, para distinguir qué depende de ti y qué no, qué te conviene y qué no, qué te reportará satisfacción y qué arrepentimiento, se trata de descubrir, con tu razón, qué es lo bueno y qué lo malo.
Se trata de perseguir lo bueno, hacerse bueno cada día y erradicar el mal de nuestra vida, algo que, según los estoicos, está a nuestro pleno alcance.
En su momento contaba con 320.000 seguidores en redes sociales. Un día decidí darle estoicismo a mi vida y dejarme de chorradas.
Hoy solo llevo una lista de correos en la que mando un email diario lleno del estoicismo que guiaba a Marco Aurelio a sobrellevar, aprovechar y disfrutar su vida; un email diario lleno de estoicismo clásico.
Aquí tendrás ensayos y guías de estoicismo gratis, también podrás comprar cursos de estoicismo aplicados a la adversidad, el estrés, la frustración, la ansiedad y demás cosas que perturban la mente. También podrás acceder a clases en vivo sobre estoicismo y cómo aplicarlo a tu propia vida.
Muchacho, este será tu núcleo de estoicismo clásico.
Si te suscribes hoy, a parte de recibir diariamente lecciones de estoicismo por correo, te llevarás:
un audio sobre el προσοχή estoico y por qué esta palabra rara es la idea más importante del estoicismo para tu vida (que debes aplicar hoy mismo) y
una guía para construir una nueva perspectiva del sufrimiento y afrontarlo con estoicismo.
Si te interesa:
“Mantente, por tanto, sencillo, bueno, puro, digno, sin pompa, amigo de lo justo, piadoso, bien intencionado, afectivo, fuerte para ejecutar lo conveniente. Lucha para permanecer así como te quiso hacer la filosofía.”
—Marco Aurelio en Meditaciones 6.30